El mezcal fue una bebida que no se tomó en cuenta durante mucho tiempo ya que se consideraba una bebida de mala calidad. Pero al hacerse estudios serios se descubrió que es una de las bebidas más finas y benéficas para el organismo.

Uno de los puntos a considerar es que varias de las plantas de agave para hacer un buen mezcal debe de tener por lo menos ocho años, además de que la planta se debe de “sacrificar” es decir se corta a diferencia de la vid que llega a producir en algunos casos más de 50 años.

El agave no es renovable, por lo que se tiene que esperar a la madurez del agave para poder volver a sacrificarlo y destilarlo. Algo importante es que en la producción del agave no se utilizan fertilizantes.

En la destilería Casa Resiú Nayaá contamos con un maestro mezcalero que verifica la calidad de cada uno de los mezcales ya que es importante señalar que cada año los agaves pueden variar su sabor dependiendo si hubo sequía o la cantidad de agua que hubo durante el año.

La experiencia de tomar mezcal Resiú Nayaá es un viaje de sabor muy particular que no te dejará indiferente.