DEL CAMPO A LA BOTELLA
Siete pasos.
Una filosofía.
II.
HIDRÓLISIS DE HORNO DE LADRILLO
Cocinar.
Los corazones de agave —o piñas— se cocinan mediante un método basado en hidrólisis en cuatro hornos de ladrillo de 50 toneladas. Este proceso de cocción lenta, realizado por encima del suelo, convierte los carbohidratos complejos en azúcares fermentables, a la vez que preserva el verdadero carácter del agave y evita el ahumado agresivo de los mezcales cocidos en horno de foso.
IV.
100% NATURAL · LEVADURA DE AGAVE PROPIA
Fermentación.
El jugo de agave puro fermenta naturalmente en tanques dedicados utilizando levadura autóctona cultivada en nuestra propia hacienda. Sin levadura comercial, sin aceleradores, sin adiciones de azúcar. El tiempo y la naturaleza son los únicos catalizadores.
VII.
LABORATORIO CERTIFICADO · MAQUINARIA ESPECIALIZADA
Validación y embotellado.
Cada lote es verificado analíticamente por nuestro laboratorio acreditado por EMA-ILAC. Una vez aprobado, el embotellado se realiza por personal capacitado utilizando maquinaria especializada, bajo condiciones selladas y controladas, con trazabilidad completa del agave a la botella.
Producido bajo los más estrictos estándares y regulaciones de producción certificados, porque la excelencia no es un resultado, es una disciplina.
— Finca NAYAÁ